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Sistema sismico en muros


Los muros de una casa de uno o dos pisos de bahareque encementado dentro del alcance del presente Manual, se clasifican en tres tipos.

♦ Muros estructurales arriostrados

Son los compuestos por solera inferior, solera superior o carrera, pie derecho, elementos arriostradores inclinados y recubrimiento con base en mortero de cemento, con o sin esterilla de guadua, colocado sobre malla de alambre.
Además de recibir cargas verticales, resisten fuerzas horizontales de sismo o viento. Las esquinas de la casa y los extremos de cada muro deben estar constituidos por muros estructurales arriostrados, en ambas direcciones.
Los muros estructurales deben tener continuidad desde la cimentación.
♦ Muros estructurales no arriostrados
Compuestos por solera inferior, solera superior o carrera, pie derecho y recubrimiento con base en mortero de cemento, con o sin esterilla de guadua, colocado sobre malla de alambre. Carecen de elementos inclinados de arriostramiento .
Deben utilizarse para recibir sólamente cargas verticales. Se recomiendan en dos direcciones no esquineros, y son los que se deben usar para situar puertas y ventanas.
Tanto los muros cargueros arriostrados como los no arriostrados deben construirse coincidiendo con la malla de vigas de cimentación.
Los muros estructurales deben tener continuidad desde la cimentación.
♦ Muros No Estructurales
Los muros que no deben soportar otra carga que su propio peso se conocen con el nombre de muros no estructurales. No tienen otra función que la de separar espacios dentro de la vivienda. Los muros no estructurales interiores deben vincularse con los muros perpendiculares a su plano y con los diafragmas.
Conformación
Los muros de bahareque encementado se conforman con un entramado de guaduas y/o madera compuesto por elementos horizontales llamados soleras (la solera superior también se llama carrera), elementos verticales llamados pié derechos, y recubrimiento de mortero de cemento.
El recubrimiento de mortero se aplica sobre una malla de alambre delgado (como malla de pollo o malla cuadrada) o sobre malla de lámina expandida como la que se utiliza para revoques.
La malla se puede clavar directamente sobre las guaduas o sobre esterilla de guadua que, a su vez, se clava contra las guaduas.
El espesor de los muros estructurales recubiertos por dos lados se calculará con base en el diámetro promedio de las guaduas que lo conforman más el espesor de los recubrimientos de cada lado, constituidos por la esterilla (si la hay), la malla de alambre y la primer capa de mortero en la que se embebe la malla, antes de la capa de acabado.
Para muros con recubrimiento por sólo un lado, se calculará de manera similar, pero con un solo recubrimiento.
Las soleras tendrán un ancho mínimo igual al diámetro de las guaduas usadas como pie derecho. Se recomienda construir las soleras, inferior y superior de cada muro en madera aserrada, ya que sus uniones permiten mayor rigidez y son menos susceptibles al aplastamiento que los elementos de guadua.
En lo posible, los muros de bahareque encementado deben tener recubrimiento por ambos lados. Si no es posible, la longitud efectiva del muro con recubrimiento por un solo lado debe considerarse como la mitad de la longitud total real del muro.
♦ Diafragmas
Las soleras deben conformar conjuntamente con los entrepisos y las estructuras de la cubierta un diafragma que traslade las cargas horizontales a los muros estructurales. Debe tenerse especial cuidado en las uniones o vínculos entre los muros y los diafragmas (ver Capítulo 8 – Uniones).
Para garantizar el efecto de diafragma, sobre los muros, en el nivel de solera superior, deben colocarse tirantes y cuadrantes que aseguren el trabajo de los muros estructurales como un sistema íntegro. Los cuadrantes bastan cuando los espacios rectangulares entre muros no superan relaciones de 1:1,5 entre lado menor y lado mayor; para relaciones mayores, debe ponerse tirantes que dividan los espacios rectangulares en espacios con relaciones menores de 1:1,5.
Los diafragmas deben existir en los niveles de entrepisos y de cubierta.
♦ Longitud de muros en cada dirección
Para repartir en forma uniforme la capacidad para resistir las fuerzas sísmicas, los muros estructurales que se dispongan en cada una de las direcciones principales deben cumplir con las siguientes condiciones.
Longitud Mínima:
La longitud de muros en cada dirección debe satisfacer la siguiente ecuación:
Li ≥ 0.17AP
donde:
Li : Longitud total de muros continuos, sin aberturas, en la dirección i.
Ap: Área de la cubierta, para viviendas de un piso, y el área del entrepiso o el área de la cubierta, para cada nivel en viviendas de dos pisos.
♦ Simetría de la distribución de los muros:
Los muros deben estar distribuidos de manera aproximadamente simétrica. Por lo tanto, debe cumplirse con la siguiente relación:
donde:
Lmi: Longitud de cada muro en la dirección i.
b: La distancia perpendicular desde cada muro, en la dirección i, hasta un extremo del rectángulo menor que contiene el área de la cubierta o entrepiso.
B: El lado, perpendicular al muro, del rectángulo menor que contiene el área de la cubierta o entrepiso.

Créditos & citaciones en formato APA: Revista educativa Arquitectura21.com, equipo de redacción profesional. (2020, 03). Sistema sismico en muros. thenocgroup. Obtenido en fecha , desde el sitio web: https://www.arquitectura21.com/sistema-sismico-en-muros/.