Magnetismo: se llama magnetismo a la propiedad que tiene un imán de atraer y retener trozos de hierro, acero, otros metales así como al mismo material. Los imanes pueden ser naturales y artificiales; los primeros se encuentran en la naturaleza e forma de piedras de un aspecto cristalino y color pardo, mientras que los segundos se pueden construir con aleaciones metálicas muy variadas, un ejemplo es el ALNICO, que se compone de de aluminio níquel y cobalto. Su aplicación es muy extensa y la podemos encontrar en bocinas, micrófonos dinámicos y en la mayoría de los dispositivos móviles de los instrumentos eléctricos. Para tal efecto los imanes se pueden construir de diferentes formas, un imán artificial después de construido se le trasfiere su energía magnética mediante electricidad aunque también se puede trasferir el magnetismo por contacto o inducción de algún objeto que posea ya fuerza magnética.

El imán natural fue descubierto por Tales de Mileto, quien lo encontró en una región muy cerca de la ciudad de magnesia, por lo cual Mileto la llamo magnetita y magnetismo a la fuerza de atracción de tiene, actualmente sabemos que la piedra de imán se compone principalmente de oxido ferroso, 72 % de oxigeno y 28 % de hierro y su fuerza magnética es trasferida de la tierra misma.

No debe extrañarnos que nuestro planeta sea un poderoso imán con una fuerza magnética que rodea toda la tierra. Este hecho es muy significativo, pues influye en muchos fenómenos físicos que se presentan en la naturaleza, gracias a esta fuerza magnética pueden funcionar instrumentos de navegación entre otros.



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Créditos & citaciones.

Autor: Equipo de redacción, Manuelette Ramirez Bencosme.
Fecha de publicación: marzo 27, 2012.

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